El marco de gobernanza debe definir las responsabilidades de los accionistas, el consejo, los comités, la alta dirección, cumplimiento, gestión de riesgos, auditoría interna, finanzas, operaciones, tecnología de la información y otras funciones clave.
La solicitud debe explicar las líneas de reporte, las facultades delegadas, los procedimientos de toma de decisiones, la gestión de conflictos, los controles de partes relacionadas, la aprobación de políticas, la información de gestión, los mecanismos de escalamiento, la supervisión independiente y la supervisión del consejo.
El marco AML/CFT debe reflejar los clientes, productos, países, monedas, tipos de transacciones, canales de distribución y perfil de riesgo propuestos. Puede abarcar la identificación de clientes, la verificación de beneficiarios finales, la clasificación de riesgos, la debida diligencia reforzada, el filtrado de sanciones, el monitoreo de transacciones, la presentación de reportes de actividades sospechosas, el mantenimiento de registros, la capacitación, el aseguramiento de la calidad y las pruebas independientes.
La información sobre tecnología y sistemas debe abordar la plataforma bancaria central, el alojamiento, la ciberseguridad, los controles de acceso, la protección de datos, las interfaces, las copias de seguridad, la recuperación ante desastres, la continuidad del negocio, la gestión de incidentes, la supervisión de proveedores, las pistas de auditoría, la presentación de informes regulatorios y la implementación o migración de sistemas.
Las políticas deben describir cómo operará efectivamente el banco. Los documentos genéricos que sean incompatibles con el plan de negocios, la dotación de personal, la tecnología, la base de clientes o las actividades propuestas pueden no demostrar una preparación operativa genuina.